lunes, 16 de abril de 2007

El pasado en los sueños

II Los amores pasados en los sueños presentes

El palco continuaba vació, pero Sofía sabia que no seria así durante mucho tiempo, ya que faltaban unos cinco minutos para que se cumpliera la media hora desde que la voz había anunciado el corte. Debía actuar rápido y salir de allí, antes que llegara la gente y pudieran relacionarla con aquel cuerpo que se enfriaba en la silla.
Sofía estaba ya dirigiéndose a las cortinas que daban al pasillo, cuando escuchó una voces masculinas salir de la pared izquierda del palco, por supuesto, esto le fue demasiado extraño, no pudo evitar echar un vistazo y abrió la respectiva cortina roja. Se encontró sin sorpresas con una pared, pero al seguirla recorriendo con la vista encontró una ventana sin vidrio muy cercana al piso, por lo que la muchacha tuvo que agacharse para distinguir que había detrás de esta y, para no ser vista por los espectadores que pronto volverían, se tapo con la cortina.
Sofia quedo atónita, no comprendía lo que veian sus ojos, del otro lado de la ventana habia una pequeña habitación con solo dos camas desarmadas enfrentadas en diagonal, en una de ellas se encontraba un hombre sentado sobre el respaldo de madera de pino, quien miro sorprendido a aquella espectadora, en la otra cama se encontraba un niño de unos 8 años que echo a llorar en cuanto vio a Sofía.
Ella creía conocerlos, pero no estaba segura de donde hasta que el aquel pequeño le quito todas las dudas. -Hola Sofía- dijo el niño y prosiguió – que bueno que viniste por fin-.
-¿Quiénes son? ¿qué hacen acá?- pregunto Sofía con preocupación notando que ese era el espacio reducido donde vivían ambos. El hombre se mantuvo en silencio, pero con la mirada fija en Sofía, el niño fue quien contestó las preguntas.
-Acá nos quedamos cuando vos decidís no soñar con nosotros. Yo soy el amor que soñabas vos cuando eras una nena, y él es el hombre de tus sueños- el niño no dejaba de sollozar mientras le explicaba su situación y la de su compañero de habitación- Te extraño Sofía, hace mucho no soñás conmigo. Quiero que me lleves con vos al mundo real, por favor, yo te extraño-.
La muchacha acaricio la cabeza del niño e intento explicarle que eso no era posible, que de todas formas no valía la pena por que había muchas cosas en el mundo real que eran horribles, cosas malas, le dijo que había mucha tristeza y desesperanza fuera de los sueños y aun fuera de ese cuarto. Sin embargo les prometió a ambos que los soñaría mas seguido así se podrían ver, para ello, Sofía iba a darles varias entradas a cada uno que los habilitaba a entrar en sus sueños y cuando estos se acaben...ya vería.
El niño se notaba disconforme y continuaba llorando cada vez mas fuerte, y aun más cuando Sofía sacó las entradas doradas de su bolsillo y las extendió hacia él. –Por favor- decía- Llevame con vos, yo te quiero, te extraño-. Sofía no pudo resistirlo más sentía un gran amor maternal por ese niño, lo abrazo y su corazón comenzó a palpitar mas fuerte, haciéndole dudar que era lo correcto, si dejarlos en el mundo de los sueños o si traerlos a una realidad no tan grata.
Fue en ese instante cuando el hombre se acerco a Sofía, y le dijo al oído. – El mundo real será cruel, pero más cruel es tenerte apartada de nosotros, más cruel es estar en un mundo real, pero sin amor real. Te extraño cuando no me soñas, quizás vos solo pienses en mi en esos momentos, pero yo pienso en vos siempre y espero...siempre estoy esperando-.
Ella no estaba segura, y aun así tomo la decisión. Alzo al niño con un brazo y lo apoyo en su cadera, con la otra mano tomo al hombre de sus sueños, quien sostenía una sonrisa inmutable. Salieron de la habitación por la ventana y al abrir la cortina otra escena que la de un palco sombrío se presento ante sus ojos. Era la cumbre de un cerro en un día de verano, el verde se sentía en el aire. Sin comprender y sin intentar hacerlo salieron los tres al mundo. Caminaron y se perdieron en la inmensa realidad.

2 comentarios:

Charly Santos dijo...

Perdonemé doña por no conectarme al emesene, pero estoy un toque en cualquier otra. Pero despreocupesé, por otro lado. Siempre estaré pendiente de su blogosidad incipiente.
Y en cuanto a mi opinión de lo que escribió, debo decir que me gusta. Me gusta esa idea de salir de los sueños con los personajes de estos. Sin embargo, te soy sincero, no me terminó de cerrar la parte de la muerte del flaco. No digo que esté mal, más bien digo que yo no lo hubiese escrito... Tal vez un poco por eso es que me agrada. Se entiende lo que quiero decir, o la limé mucho?

Mayra dijo...

sobre tu comentario respecto de la muerte de Nicolas te digo que no haz sido el unico que me dijo que no le cerro, sinceramente tampoco me cierra del todo a mi, y eso uno de los motivos por lo que lo deje asi. Es un suceso inesperado a como venia el relato, enganche ideal para que al lector no le sorprendan demasiado los acontecimientos que se desarrollaran en la 2da parte